Beto para Estados Unidos

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Enfrentando Nuestra Amenaza Más Grave

Cambio Climático

Una plataforma con cuatro pilares que movilizará una histórica inversión de $5 billones durante los próximos diez años, impondrá cero emisiones netas para el año 2050, y abordará la amenaza más apremiante de nuestra era

El cambio climático es la amenaza más grave que hoy enfrentamos — una amenaza que pondrá a prueba a nuestro país, a nuestra democracia, y a cada uno de nosotros. Los retos son evidentes: Estamos viviendo en una realidad que ha cambiado, y en la que nuestra inacción no sólamente ha impactado a nuestro clima, sino que también ha propiciado el crecimiento de esta emergencia que claramente ha comenzado a afectar a nuestra prosperidad económica y nuestra salud pública — empeorando la desigualdad y amenazando a nuestra seguridad y protección.

  • Un Daño Creciente y una Emergencia Económica

    Los costos causados por el cambio climático se medirán en decenas de billones de dólares, en vidas perdidas, en subsistencias destruidas irremediablemente. Somos la primera generación que puede atestiguar la crisis climatológica, y la última generación que tiene la habilidad de evitar sus peores impactos.

  • Una Amenaza a la Salud de Nuestros Niños y Comunidades

    60 millones de estadounidenses radican en una región donde el agua que beben no es saludable. 140 millones de estadounidenses radican donde el aire que respiran no es saludable. Nuestra resquebrajada infraestructura, aunada al cambio climático desenfrenado sólo hará que estos hechos inaceptables sean mucho peores.

  • Un Empeoramiento de la Desigualdad Estructural

    El cambio climático causa un impacto desproporcionadamente angustiante en las comunidades marginadas y minoritarias a lo largo y ancho de los Estados Unidos y alrededor del mundo. El factor número uno de dónde se encuentran las instalaciones tóxicas y contaminantes es la raza.

  • Un Desafío a Nuestra Seguridad Nacional

    El cambio climático está exacerbando conflictos globales, revirtiendo el progreso social y económico, y provocando la migración de un sinnúmero de familias para huír de desastres. Incluso el sistema militar estadounidense está definiendo al cambio climático como un multiplicador de amenazas, presentando nuevos y profundos riesgos a nuestras tropas y bases.

Por ello, en el Valle Central de California, donde el cambio climático ya está causando estragos en vidas y en mecanismos de subsistencia, y donde los mismos residentes están literalmente cosechando las soluciones para luchar, Beto ha anunciado se plataforma basada en cuatro pilares para combatir al cambio climático con toda la fuerza de nuestra democracia — todos nosotros, unidos, para enfrentar a esta amenaza existencial.

Estos pasos son sólo el principio. Durante cada día de su presidencia, Beto trabajará arduamente para hacer todo lo posible, y hacerlo lo más rápido posible. Es por eso que durante el curso de su campaña, Beto está conversando con todo tipo de estadounidenses, pidiendo sus opiniones e ideas sobre cómo combatir el cambio climático en una forma que canalice la potencia completa de nuestra democracia — con todos nosotros trabajando unidos — para proteger a nuestras comunidades y hacer que nuestra economía crezca. A través de este enfoque comunitario, haciendo que la presidencia sea accesible y que le rinda cuentas al pueblo estadounidense, Beto utilizará la inspiración de estas ideas para detallar elementos adicionales que apoyen su plataforma para luchar contra el cambio climático.Estos pasos son sólo el principio. Durante cada día de su presidencia, Beto trabajará arduamente para hacer todo lo posible, y hacerlo lo más rápido posible. Es por eso que durante el curso de su campaña, Beto está conversando con todo tipo de estadounidenses, pidiendo sus opiniones e ideas sobre cómo combatir el cambio climático en una forma que canalice la potencia completa de nuestra democracia — con todos nosotros trabajando unidos — para proteger a nuestras comunidades y hacer que nuestra economía crezca. A través de este enfoque comunitario, haciendo que la presidencia sea accesible y que le rinda cuentas al pueblo estadounidense, Beto utilizará la inspiración de estas ideas para detallar elementos adicionales que apoyen su plataforma para luchar contra el cambio climático.

La amenaza más grave que estamos enfrentando — y que pondrá a prueba a nuestro país, a nuestra democracia, y a cada uno de nosotros — es el cambio climático. Tenemos una última oportunidad para exponenciar el ingenio y la voluntad política de cientos de millones de estadounidenses para superar este gran riesgo antes de que sea demasiado tarde.

Beto O’Rourke
29 de abril, 2019

Parte 1

Comenzar a Recortar la Polución Desde el Primer Día, Decretando Acciones Ejecutivas para Liderar sobre el Clima

La plataforma cuatripartita de Beto comienza con una potente agenda que arranca desde el primer día porque él comprende que el retraso es equivalente a la negación — es carecer de comprensión ante la severidad y la enorme escala de la creciente crisis. Recortaremos la polución desde el primer día, mejorando así la calidad de nuestra agua, de nuestro aire, y de nuestra salud pública inmediatamente. Asimismo, crearemos empleos, apoyaremos a las comunidades, y reforzaremos nuestra economía — no sólo para ser competitivos, sino para liderar al mundo en abordar esta crisis.

Como presidente, Beto utilizará su autoridad ejecutiva no sólo para revertir las problemáticas decisiones que fueron tomadas por la administración actual, sino también para tomar medidas más avanzadas de las que se realizaron por otros presidentes:

  • Reintegrarnos al Acuerdo de París y liderar las negociaciones para un plan aún más ambicioso para el año 2030 y más allá;
  • Reduciremos por primera vez las fugas de metano en fuentes extractivistas existentes en las industrias del petróleo y del gas natural, y rápidamente eliminaremos el uso de hidrofluorocarbonos, el súper-polutante gas de invernadero cuyos efectos son 9,000 veces peores hacia el cambio climático que los del dióxido de carbono;
  • Fortaleceremos los límites de limpieza del aire y de desechos peligrosos para nuestras plantas de poder y en los estándares de economía de combustible vehicular, lo cual le ahorrará dinero a los consumidores y mejorará la salud pública, y al mismo tiempo trazará una trayectoria hacia la adopción acelerada de vehículos de cero emisiones;
  • Incrementaremos los ahorros del consumidor a través de estándares nuevos, modernizados y ambiciosos en la eficiencia de edificios y electrodomésticos;
  • Crearemos accesos innovadores a las tecnologías y mercados que le permitirán a los agricultores y ganaderos sacar ganancias a través de las reducciones que realicen en gases de invernadero;
  • Utilizaremos $500 mil millones anuales en procuramientos gubernamentales para descarbonizar todos los sectores industriales, lo cual incluirá un programa de “compras limpias” para el acero, el vidrio, y el concreto;
  • Promulgaremos que toda decisión hacia el otorgamiento de permisos federales realice un cálculo completo sobre sus costos climáticos e impactos comunitarios;
  • Fijaremos un presupuesto — por primera vez en la historia de nuestro país — basado en cero emisiones netas de carbono con miras al año 2030 para nuestras tierras federales, frenando los arrendamientos para la extracción de combustibles fósiles, modificando las regalías para reflejar los costos climáticos, y acelerando el desarrollo de fuentes renovables de energía y la reforestación; y
  • Protegeremos nuestras silvestres y bellas zonas de biodiversidad para que sigan existiendo en generaciones futuras — incluyendo inversiones nunca antes puestas en práctica para la protección del Ártico y de nuestros paisajes terrestres y marinos — y estableceremos un sistema de conservación de nuestros Parques y Monumentos Nacionales que preserven nuestra historia.

Parte 2

Movilizar una Inversión de $5 Billones para Combatir el Cambio Climático, Enfocada Hacia Infraestructura, Innovación, y Hacia Nuestro Pueblo y Comunidades

Dada la gravedad del problema, esta lucha requerirá mucho más que la firma de un presidente en un manojo de acciones ejecutivas. Necesitaremos movilizar completamente a nuestra democracia y a nuestra economía. Por ello, en la primera propuesta de ley que él enviará al Congreso, Beto comenzará una movilización de 10 años de $5 billones directamente conectada a una inversión completamente pagada de $1.5 billones — la inversión más grande en la historia del mundo para combatir el cambio climático, enfocada hacia infraestructura, innovación, y hacia nuestro pueblo y comunidades. La propuesta de ley será financiada con los ingresos generados por los cambios estructurales a nuestro código impositivo para garantizar que las corporaciones y los más acaudalados paguen su parte justa y que así finalmente le demos fin a las decenas de miles de millones de dólares que actualmente le damos cada año a las compañías de combustibles fósiles a través de recortes en sus impuestos. Esta inversión impulsará un crecimiento económico y una prosperidad compartida — estimulando la creación de empleos e incrementando nuestro PIB, reduciendo los costos energéticos, mejorando la salud pública, y fortaleciendo en su totalidad a nuestra economía, nuestra independencia energética, y nuestra seguridad climática.

Juntos, invertiremos en las comunidades que regularmente son más vulnerables — estando ambas en las trincheras de un clima cambiante y de una economía en transición. No sólamente serán esas comunidades el foco de nuestra inversión, sino que también serán la fuente de nuestra inspiración y liderazgo. En suma, no podemos, y no seremos capaces de abordar esta crisis sin el apoyo de la labor sindicalizada, incluyendo a aquellos que ya están sufriendo los cambios en su industria; los agricultores y ganaderos; las comunidades de color; las pequeñas y medianas empresas; o sin los jóvenes, quienes tienen mucho más que perder y son quienes pueden contribuir aún más.

Como presidente, Beto impulsará la inversión en:

  • La infraestructura necesaria para recortar la polución en todos los sectores, cumplir nuestra ambición de cero emisiones netas lo antes posible, y estimular la oportunidad y el crecimiento económicos con $300 mil millones destinados a recursos directos en forma de créditos contributivos y $300 mil millones más en recursos directos a través de inversiones adicionales que, juntas, movilizarán por los menos $4 billones en capital:
    • Más de $1 billón a través de incentivos tributarios de duración limitada enfocados en el desempeño sobre el cambio climático, para acelerar el crecimiento de nuevas tecnologías que permitan la reducción de emisiones de gases de invernadero en cada sector, a través de eficiencia y alternativas; y
    • Más de $3 billones a través de comprobadas instituciones de financiamiento existentes, como el Programa de Servicios Públicos Rurales, y un organismo nuevo dedicado al financiamiento, que tendrá en su mesa directiva no sólo a las mentes más brillantes en finanzas, sino también a integrantes de los sindicatos que ayudarán en la construcción de esta infraestructura.
  • La innovación que dará paso a soluciones pioneras en energía, agua, agricultura, industria, y movilidad, así como a descubrimientos científicos que nos protejan y aseguren. $250 mil millones serán destinados a recursos directos que catalizarán el advenimiento de inversión privada, la creación de nuevas empresas, y el descubrimiento de nuevas ciencias:
    • Más de $250 mil millones a través de investigación y desarrollo a lo largo de disciplinas y dominios que incluirán laboratorios nacionales, universidades públicas, privadas y concesionadas, así como incubadoras y aceleradoras — todo esto en apoyo a centros regionales de destrezas y aprendizaje que habrán de propiciar crecimiento económico y generar avances tecnológicos;
      • 80 por ciento del total de esta inversión — una cantidad relativa a lo que fue invertido en el viaje de nuestra nación a la Luna — será destinado a la investigación con más posibilidades de drástica y aceleradamente lograr cero emisiones netas, y simultáneamente hacer crecer a nuestra economía. Esto incluirá financiamiento para una nueva constelación de esfuerzos al estilo de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) destinados a la agricultura, a la industria, a la movilidad, y al agua; catalizando asociaciones con capital privado y filantrópico; y cultivando una nueva generación de líderes en los ramos de ciencia, tecnología, ingeniería, y matemáticas;
      • 20 por ciento del total de la inversión será destinado a inversión directa en ciencias climatológicas necesarias para comprender los cambios a nuestros océanos y nuestra atmósfera; prevenir pérdidas evitables y resultados catastróficos; y defender la protección pública y la seguridad nacional.
  • Nuestra Gente y Nuestras Comunidades, especialmente en aquellas que se encuentran en las trincheras del clima cambiante, y también en las que se han visto afectadas por las fuerzas de una economía en transición; nuestra inspiración debe estar basada en ellas, y debemos buscar su liderazgo. $650 mil millones en recursos directos habrán de movilizar por lo menos $1.2 billones de capital:
    • Más de $1.2 billones a través de subvenciones e inversiones similares en nuestra gente y nuestras comunidades, incluyendo:
      • Subsidios en vivienda que ayuden a cerrar la brecha de costos y hacer que la vivienda sea realmente asequible en Estados Unidos, de una forma que promueva mejoras tanto en sustentabilidad como en calidad de vida;
      • Subvenciones al transporte que logren recortes en viajes terrestres, accidentes, y polución de carbono — todo esto a la misma vez que reduzcamos los costos pagados por la gente y las comunidades, y asimismo, promoviendo el acceso a transporte público;
      • Subvenciones para la salud pública que aborden las crisis presentes en las comunidades que están viviendo con niveles inaceptables de baja calidad del aire o del agua, e igualmente combatir la crisis a largo plazo del cambio climático;
      • Subsidios a pequeñas y nuevas empresas que impulsen la diversidad de los líderes cuyas compañías formarán las cadenas de suministro para las soluciones del cambio climático;
      • Becas por servicio nacional para movilizar una nueva generación en AmeriCorps que se enfoque en la energía renovable, en plantar árboles en tierras marginales, y en construir infraestructura resistente a incendios, inundaciones, sequías, y huracanes;
      • Becas para entrenamiento pagado por medio de asociaciones con sindicatos, universidades comunitarias, y empleadores que provean los adiestramientos necesarios para obtener los empleos brindados en esta creciente economía;
      • Subvenciones para agricultura y ganadería que generen un nuevo flujo de ingresos basado en las prestaciones obtenidas a través de prácticas benéficas al clima, como el manejo optimizado del suelo y el uso de digestores; y
      • Diversificación económica y desarrollo de subsidios para comunidades que han sido impactadas por los cambios en los sectores de energía y de la economía.

La inversión le dará apoyo a las pensiones y las prestaciones de servicios médicos que les debemos a los trabajadores, incluyendo a aquellos en la industria minera de carbón, quienes han construido nuestra economía durante el último siglo poniendo en riesgo sus vidas y han invertido su labor. Al mismo tiempo, también invertirá en los trabajadores que construirán nuestra economía a lo largo del siglo próximo para apoyar a un Estados Unidos con aire más limpio, con agua más limpia, y con una economía más resistente y compasiva, la cual podrá competir y liderar al mundo entero.

Las acciones que estamos anunciando hoy nos ayudarán a alcanzar esa meta — sin perder más tiempo, haremos recortes a la polución, realizaremos inversiones históricas en infraestructura, en innovación, y en nuestras comunidades, estableceremos metas audaces en emisiones, y defenderemos a aquellos que se encuentran en condiciones vulnerables ante los peligros y la destrucción del cambio climático.

Beto O’Rourke
29 de abril, 2019

Parte 3

Garantizar Nuestra Ambición de Cero Emisiones Netas para el 2050

Para tener la posibilidad de limitar el incremento de la temperatura global otro 1.5 °C más, y prevenir los peores efectos del cambio climático, la evidencia científica nos exige que lleguemos a cero emisiones netas para el año 2050. Si invertimos en infraestructura, innovación, y en nuestras gente y comunidades, podemos lograr esta ambiciosa meta, la cual va a la par con las metas de emisiones para el 2050 del Nuevo Trato Verde, de manera que permita el crecimiento de nuestra economía y propicie el aminoramiento de la desigualdad.

No podemos dejar pasar más tiempo. Es por eso que nuestra ambición debe ser respaldada por un estándar legal vinculante que nos responsabilice ante las generaciones futuras. Debemos garantizar que, en efecto, lograremos llegar a cero emisiones netas para el año 2050 y que estemos a medio camino para el 2030. Por esta razón, Beto trabajará con el Congreso para promulgar un estándar legalmente vinculante — dentro de sus primeros 100 días. Este estándar será una señal clara al mercado para cambiar los incentivos de cómo producimos, consumimos e invertimos en energía, y simultáneamente impondremos un mecanismo que garantizará la integridad ambiental y la integridad socioeconómica de esta misión — proveernos con la confianza de que estamos avanzando con la velocidad necesaria para alcanzar nuestra meta del 2050.

Un estándar legalmente vinculante tan robusto concentra el potencial innovativo del sector privado y el poder de las fuerzas del mercado, y al mismo tiempo reconoce que el mercado requiere reglas para poder funcionar equitativa y eficazmente — no sólo incentivos, sino también responsabilidades. Las fuerzas del mercado por sí solas no reducen los daños sociales como la polución ni conquistan nuestras metas sociales sin normas gubernamentales que les señalen la dirección que debemos seguir. Es por eso que la garantía de Beto de alcanzar un cero neto es un componente integral de su plataforma — así como de cualquier otra plataforma — que busque factiblemente combatir el cambio climático. Una vez establecido ese estándar legalmente vinculable, Beto hará todo lo posible por lograr más y lograrlo más rápido cada día que reste en la presidencia — incluyendo la aceleración de acciones por medio de:

  • Asociaciones con todo municipio o condado, estado, o nación tribal, negocio, u organismo no gubernamental, y/o todo individuo que comparta esta gran ambición;
  • La medición rigurosa de nuestro progreso, incrementando lo que funcione y desechando lo que no;
  • Hacer valer nuestras leyes y responsabilizar a los contaminantes, incluso por sus acciones o crímenes históricos;
  • El avance de la competencia y las opciones del consumidor en los mercados de electricidad y transporte;
  • La utilización de soluciones climáticas el apoyo a nuestros ecosistemas, al conservacionismo, y la biodiversidad; y
  • Requerir que las compañías públicas midan y publiquen los riesgos climáticos y las emisiones de gases de invernadero en sus operaciones y cadenas de suministro.

Parte 4

Defender a Nuestras Comunidades que Están Preparándose o que ya Están Enfrentando Climas Extremosos

Como presidente, Beto jamás se negará a defender a nuestras comunidades — en todos nuestros estados, territorios, y naciones tribales — que están preparándose o que ya están luchando contra incendios, inundaciones, sequías, y huracanes. Y como Comandante en Jefe, él apoyará a nuestro sistema militar en la adaptación necesaria para los riesgos que el cambio climático trae consigo para nuestras bases y nuestras misiones. Eso incluye:

  • Incrementar diez veces el gasto en subvenciones para mitigación previa a desastres, lo cual ahorra $6 por cada $1 invertido;
  • Cambiar la ley para garantizar que nuestras reconstrucciones sean más fuertes después de cualquier desastre, en vez de gastar dólares de recuperación en formas que sólo dejan a nuestras comunidades más vulnerables al siguiente fuego, inundación, sequía, o huracán;
  • Apoyar los esfuerzos para incentivar la inversión del sector privado en medidas comprobadas de reducción de riesgos;
  • Reconocer el valor de ecosistemas bien manejados para reducir los riesgos relacionados a efectos climatológicos;
  • Expandir nuestro programa federal de seguros para los cultivos para cubrir riesgos adicionales y ofrecer más soluciones integrales para apoyar a nuestros agricultores y ganaderos;
  • Invertir en la preparación y tenacidad climática de nuestros primeros respondedores; y
  • Reforzar la seguridad de nuestras bases militares, tanto en nuestras fronteras como alrededor del mundo, y apoyar a nuestros soldados con tecnologías que reduzcan la necesidad de depender de suministros de energía y agua de alto riesgo.