Beto para Estados Unidos

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Todas las voces, todos los votos

Derecho al voto

El plan de beto o'rourke para lograr el potencial completo de nuestra democracia y el compromiso de registrar más de 50 millones de votantes y garantizar que se mirarán 35 millones más de votos en 2024

Nuestro gobierno debe ser del pueblo y para el pueblo. Sin embargo, cuando nos enfocamos en ese acto profundamente democrático — que el pueblo vote — las cifras reflejan una historia distinta. Durante décadas, decenas de millones de personas se han visto marginadas, en el marco legal y en la práctica. Muchos no han podido votar — y no porque no amen nuestra democracia, sino porque han sido sistemáticamente eliminados de ella.

Por muchas generaciones, las cúpulas del poder han sabido perfectamente que utilizando diversas normas discriminatorias como leyes de tarjetas de identidad para votantes, los impuestos en las urnas, y varias disposiciones arcaicas, ellos pueden controlar quiénes sí tienen la oportunidad de decidir a nuestros representantes electos y asegurar así su hegemonía sobre el gobierno. Por lo tanto, no es sorpresa que exista una muy baja participación electoral entre los grupos que han tenido baja representación en las plazas donde se generan nuestras leyes.

Estas barreras estructurales han sido reforzadas por una falta de rendimiento de cuentas hacia nuestros oficiales electos y hacia la incrementada influencia de los intereses especiales y las corporaciones — los cuales han sido responsables por la falta de confianza y de participación de millones de estadounidenses que correctamente pueden apreciar cómo su gobierno ha sido capturado por aquellos que pagan para obtener acceso y resultados benéficos. Y la fe del pueblo estadounidense en el proceso electoral se ha mermado aún más conforme poderes foráneos han aplica esfuerzos sistemáticos para interferir en nuestras elecciones y nuestros líderes no han tomado acciones decisivas para frenarlos.

Si de verdad queremos rescatar nuestra democracia, debemos lograr que el pueblo participe de nuevo en el proceso electoral, expandir el padrón electoral, y garantizar que todos los votos sean contados. Desde realizar reuniones ciudadanas cada semana con el Consejo Municipal y cada més en el Congreso, hasta negarse a recibir contribuciones de parte de comités de acción política (PACs, por sus siglas en inglés) durante los últimos cinco años, Beto se ha empeñado a hacer que el proceso político sea más accesible y más responsable, reconectando así al pueblo con su democracia.

Con esta misma visión Beto ha estado dirigiendo esta campaña: recibiendo más preguntas y entrevistándose con más votantes que cualquier otro candidato. En resumidas cuentas, Beto cree firmemente que la persona que emite el voto es tan importante como la persona que está en la boleta, y por eso hoy, está develando una plan de tripartito para incrementar el registro de votantes con 50 millones de electores nuevos y elevar la participación electoral a un nivel histórico de 65%. Juntas, estas reformas buscarán lograr que 35 millones de nuevos electores emitan su voto en el 2024, lo cual representaría el incremento más grande en el número de votantes participando en una contienda presidencial

Sólo Personas. Nada de PACs.

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Como presidente, Beto trabajará con el Congreso para promulgar el tipo de reformas estructurales audaces que hemos visto en la histórica propuesta legislativa H.R.1 que recientemente fue promulgada por la Cámara de Representantes. Beto pugnará por cambios que logren:

  1. Incrementar la participación en nuestra democracia acrecentando las filas de los votantes registrados y elegibles, y limitando la titularidad permanente para así inspirar a que una nueva generación de estadounidenses se postule a cargos públicos;
  2. Eliminar las barreras de nuestra democracia facilitando que todos puedan hacer que sus voces sean escuchadas, y;
  3. Reconstruir la confianza en nuestra democracia enfrentando agresivamente la interferencia en nuestras elecciones y forjando confianza en nuestras instituciones para que los estadounidenses tengan fe en que nuestro proceso electoral represente sus intereses — no aquellos de corporaciones, intereses especiales, o potencias foráneas.

Incrementar la Participación en Nuestra Democracia

Desde hace mucho tiempo la realidad de las votaciones en Estados Unidos no han reflejado completamente nuestros ideales democráticos. Como presidente, Beto hará todo lo que esté en su poder para incrementar significativamente el registro y la participación de los votantes. Demasiadas personas, incluyendo a nuevos estadounidenses y a aquellos que han perdido su derecho al voto pero han cumplido sus condenas, se ven actualmente excluidos de nuestro proceso político y deben ser admitidos nuevamente en nuestra democracia. Para poder lograr esto, Beto buscará implementar un plan para registrar por lo menos a 50 millones de votantes adicionales. A Beto no le importa si estos votantes sean demócratas, republicanos o independientes — agregar más voces hará que nuestro sistema sea más efectivo, más representativo, y más resistente en las décadas venideras. Y con esta nueva generación de electores, al eliminar la titularidad permanente que define a gran parte de nuestro sistema, Beto también luchará para inspirar a una nueva generación de líderes. Su plan logrará:

Implementar una transición nacional al empadronamiento automático y del mismo día.

Los estadounidenses no tienen por qué evadir un sinnúmero de obstáculos para poder ejercer su derecho fundamental al voto. Estar registrados debe ser la norma. El empadronamiento del mismo día (permitir que los ciudadanos se registren para votar el día de la elección) es sencillo, efectivo, seguro, y en la actualidad está funcionando bien en 20 estados además del Distrito de Columbia. El empadronamiento automático (el registrar electrónicamente a los ciudadanos para votar en cualquier momento que estén realizando trámites en una oficina gubernamental) actualmente está funcionando sin problemas en 15 estados además del Distrito de Columbia. Ambas prácticas han incrementado sustancialmente la participación electoral y esta debe ser la práctica en toda la nación. Beto impulsará proyectos legislativos que permitan el empadronamiento del mismo día y el empadronamiento automático en todos los 50 estados, llevando así a por lo menos 50 millones de electores adicionales registrados.  

Garantizar que los jóvenes estén registrados para votar.

Debido a que los votantes jóvenes son a menudo los que presentan menos probabilidades de intentar navegar los onerosos requisitos para empadronarse, Beto se asegurará de:

  • Garantizar que todo plan de empadronamiento automático incluya también empadronamiento temprano para jóvenes de 16 y 17 años de edad.
  • Activar a las preparatorias, las escuelas vocacionales, y las universidades para que desempeñen el importante papel de amplificar las voces de la siguiente generación en las urnas, empadronando estudiantes, promoviendo su participación, y proveyendo coordinadores del voto en los campus e instalaciones.

Limitar la titularidad permanente para promover el progreso, reducir la obstrucción e inspirar a que más personas se postulen a cargos públicos.

Muy a menudo, los políticos se enfocan en su propia reelección a expensas de afrontar las dificultades que afectan a nuestro país. Si verdaderamente queremos tener fe en aquellos que trabajan al servicio del pueblo, si queremos que nuestro gobierno refleje la diversidad, la fuerza, y la creatividad de nuestras comunidades, y si queremos inspirar a una nueva generación de votantes, entonces debemos ayudar a abrir el camino para que nuevos líderes puedan tomar las riendas y exponer sus diversas experiencias, sus habilidades, y su energía para salir adelante ante los problemas y oportunidades que se nos presentan. Beto apoyará una enmienda constitucional para crear los siguientes límites de mandato para oficiales electos a nivel federal y para los magistrados de la Suprema Corte (el conteo del tiempo servido sólo iniciará tras la promulgación de la legislación necesaria para imponer dichos límites):

  • Presidente de los Estados Unidos: 2 términos (sin cambio)
  • Cámara de Representantes: 6 términos (12 años)   
  • Senado: 2 términos (12 años)
  • Suprema Corte: términos de 18 años, después de los cuales los magistrados podrán servir en los tribunales federales de apelaciones.

Eliminar las Barreras en Nuestra Democracia

En Estados Unidos, muchos estados aún hacen que el proceso de votar sea dificultoso — lo cual es a menudo debido a la nefasta y obstinada herencia del pecado original de nuestra nación de la esclavitud y de las leyes Jim Crow. El voto es un derecho fundamental de cada ciudadano, y nuestro gobierno debe hacer todo lo que esté en su poder para garantizar que el ejercicio de este deber cívico sea tan sencillo y común como sea posible, tanto para aquellos que están actualmente empadronados, así como para los 35 millones de nuevos votantes que Beto integrará al sistema para el 2024. Esta no sólo es una “cuestión de estados rojos”; hasta hace poco, Nueva York tenía unas de las leyes más restrictivas a nivel nacional en lo referente al registro de votantes. Sin importar dónde viva la gente, hay mucho más que podemos y debemos hacer para reconectarlos con su democracia. Como presidente, Beto apoyará una nueva Ley de Derechos del Votante para el Siglo 21. Los oficiales que estén políticamente motivados ya no podrán suprimir el voto al imponer despiadadas leyes de identidad del votante, cerrando casillas electorales en forma estratégica, o expiando los padrones electorales. Específicamente, Beto se dedicará a:

  • Presentar legislación que enmiende la Sección 2 de la Ley de Derechos del Votante, para dejar en claro que aún las regulaciones electorales que aparenten ser racialmente neutrales son ilícitas cuando su resultado impacta desproporcionadamente a las minorías raciales.
  • Redirigir recursos dentro del Departamento de Justicia hacia un cumplimiento robusto y reforzado de las leyes actuales que protegen nuestros derechos electorales.

Acabar con las despiadadas leyes de identificación de votantes.

Las leyes de identificación del votante disminuyen la participación electoral, punto. Y la carga generada por estas leyes es más fuertemente dirigida hacia votantes de color — quienes mayormente carecen de identificaciones expedidas por el gobierno, y son a quienes con más frecuencia se les pide identificación a la hora de votar. Como presidente, Beto trabajará con el Congreso para promulgar legislación que le permita a las personas sin identificación poder votar con firmar un afidávit de identidad.

Prevenir que los oficiales políticamente motivados expíen los padrones electorales para turbar el sistema.

A lo largo y ancho del país, la expiación del padrón obstaculiza la facultad de los electores a ejercer sus derechos. Beto propondrá legislación para prevenir que los estados puedan eliminar a votantes inactivos de los padrones sin antes verificar que el votante ya no viva en ese estado, e instaurará procedimientos para la reintegración de votantes desempadronados erróneamente.

Invertir en un diseño electoral enfocado en las necesidades humanas y que expanda el voto-por-correo y el voto temprano, y que proclame al Día de la Elección como un día de asueto nacional.

Presentarse a votar en persona durante la jornada laboral puede ser difícil — especialmente para familias con dos fuentes de ingresos, para las personas mayores o discapacitadas, y para los trabajadores cuyos salarios son basados en horas de trabajo. Beto se dedicará a:

  • Pugnar porque el Congreso establezca un Día Nacional Electoral de asueto federal.
  • Proveer recursos federales para facilitar el voto por correo, el cual es particularmente importante para las elecciones primarias y locales, donde la participación es regularmente mucho menor, y trabajar con el Congreso para promulgar legislación que prevenga que los estados limite la participación de aquellos que votan por correo.
  • Extender la votación temprana a 2 semanas, incluyendo fines de semana, antes del día de la elección.
  • Expandir un diseño electoral enfocado en las necesidades humanas para hacer que la votación sea menos intimidante, más accesible, y más interesante para los votantes, incluyendo medidas como
    • Colocar casillas electorales en “ubicaciones reconocidas e icónicas,” cerca al transporte público;
    • Mejorar el acceso para individuos con discapacidades abordando problemas referentes al entrenamiento de los trabajadores de las casillas y al barreras físicas que impiden el acceso; y
    • Facilitar el proceso para hacer que los votantes se sientan mejor informados y educados, que “se sientan como expertos,” como debe suceder en una democracia que está basada en su ingenio, financiando subvenciones para educación cívica y experimentando con esfuerzos para “interactuar y pre-seleccionar” opciones en las boletas.

Reconstruir la Confianza en Nuestra Democracia

Hasta fechas recientes, la mayoría de los estadounidenses daba por sentadas la seguridad y la santidad de nuestras elecciones. Y entonces, en el 2016, fuimos testigos de cómo una potencia foránea pudo interferir abiertamente con nuestro proceso electoral — y en muchos casos, con la invitación explícita del entonces-candidato Donald Trump. Necesitamos garantizar que la voluntad del pueblo nunca más sea sublevada por actores dañinos tanto fuera como dentro de nuestra democracia. Ningún adversario global, ningún actor doméstico, y ni siquiera un presidente debe volver a tener la capacidad de influenciar o disminuir la voz colectiva del electorado estadounidense. Y al integrar a 35 millones de votantes más a nuestra democracia para el 2024, nosotros garantizaremos que nuestras voces serán escuchadas fuerte y claramente, tanto en nuestro país como en el extranjero. Como presidente, Beto pondrá todo su empeño para lograr los siguientes pasos:

Reforzar la seguridad electoral.

Beto trabajará con el Congreso para mejorar nuestra infraestructura electoral y combatir agresivamente cualquier tipo de interferencia en nuestras elecciones. Financiamiento federal sería provisto para que los estados puedan alinear sus sistemas a los estándares de ciberseguridad, invertir en sistemas de boletas de papel, y realizar auditorías de “reducción de riesgos” para confirmar los resultados electorales. Él también requerirá que las plataformas de internet declaren quiénes son los patrocinadores de los anuncios políticos publicados en sus sitios.

Acabar con la manipulación distrital: El voto de cada estadounidense debe contar por igual.

Beto trabajará con el Congreso para promulgar legislación que empodere comisiones independientes para una reestructuración distrital que garantice que la composición de los distritos refleje las preferencias de los votantes a nivel estatal.

Proteger la precisión del censo:

El censo es crucial para poder distribuir el poder político así como los más de $800 mil millones que se reparten en servicios gubernamentales. Beto eliminará la pregunta de la ciudadanía que esta administración ha tratado de introducir en el censo en un burdo intento de desalentar a la gente y evitar que sean contados. Múltiples investigadores independientes y apartidistas han concluido que ese tipo de preguntas resultarían en una reducción de hasta 5% de reportes, lo cual socavaría la representación (y el financiamiento) para comunidades marginadas.  

Eliminar el dinero de la política:

Nuestra democracia debe ser controlada por votantes, no por dólares. Es por eso que Beto se ha negado a recibir un solo dólar de parte de PACs, corporaciones, o intereses especiales — no sólo en esta campaña, sino también durante los últimos cinco años. Como presidente, Beto propondrá la promulgación de legislación que esté enfocada en:

  • Acabar con la inapropiada influencia de los Comités de Acción Política
    • prohibiendo las contribuciones de  PACs a las campañas;
    • limitando las contribuciones a PACs de temas específicos, comités inaugurales, y fundaciones post-retiro a $2,000 (indexado con la inflación); y
    • exigiendo que los PACs declaren a todos sus donadores, sin importar la cantidad.
  • Apoyar las contribuciones de pequeñas cantidades, por medio de un programa que iguale las contribuciones de hasta $500 y las haga deducibles de impuestos.
  • Traer transparencia a las donaciones corporativas haciendo obligatorio que las empresas públicas, las grandes empresas privadas, y todos los contratistas gubernamentales declaren todas sus contribuciones políticas y sus esfuerzos federales de cabildeo.
  • Instituir transparencia instantánea en donaciones de $1,000 o más haciendo obligatoria la declaración en un plazo no mayor a las 48 horas.  
  • Prevenir que las empresas estadounidenses con considerable titularidad extranjera puedan gastar su dinero en formas inapropiadas que afecten nuestras elecciones.
  • Reducir los límites de contribuciones para los partidos políticos. Actualmente, un donador individual puede donar más de $2.5 millones a los comités estatales y nacionales de un partido político.

Garantizar un gobierno para el pueblo, no para intereses especiales:

  • Como presidente, Beto, así como cada integrante de su gabinete, realizará reuniones comunitarias cada mes, y alentará a que los oficiales electos a nivel federal hagan lo mismo.
  • Prohibir el cabildeo federal de parte de toda persona que haya servido en un puesto y prohibir que el personal directivo realice cabildeo federal durante un periodo igual al tiempo que desempeñaron dicho papel o durante 6 años — lo que resulte mayor. 
  • Prohibir que toda persona que haya servido en un cargo electoral federal o en un cargo aprobado por el Senado, o cualquier persona que se haya reportado directamente a ellos trabaje para o sea dueña de alguna porción de una entidad que hayan regulado mientras hayan desempeñado su cargo en el gobierno, durante un plazo que sea igual al tiempo que desempeñaron dicho papel o durante 6 años — lo que resulte mayor.
  • Prohibir que los integrantes del Congreso acepten contribuciones políticas por parte de empresas que representen a un sector regulado por algún comité en el que dicho integrante sea partícipe. Empleados que no pertenezcan al sector directivo, pequeñas empresas, y personas que vivan en el distrito de dicho integrante serían exentas.